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╬ Gatos sobre el tejado ╬
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Soy solo -M- una extraña letra que puede significar todo y a la vez nada, no trato de enredarte, no trato de querer que te intereses en mi. Soy tan complicada, como se supone que es toda mujer. Bipolar hasta cuando no veo nada en la oscuridad de la muerte a la que me he querido aferrar desde siempre. Soy un tanto suicida y fatalista, pero eso no importa. Mientras esté aquí trato de disfrutar lo que no se puede disfrutar. Esto solo es el lado medio dulce de la chica que se hace llamar -M- SEGUIR Twitter Personajes en mi cabeza
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Meow - Gatos en el tejado. K - Maullos en el silencio. W -Maullos en el silencio. ©Créditos plantilla
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viernes, 16 de noviembre de 2012
Un momento fugaz
0 Maullo (╬)
Era viernes y él sabia lo que significaba: muchos tragos de alcohol, largas horas de charlas con los amigos, quedarse hasta el amanecer hasta cuando los sentidos no daban y casi debía valerse de alguien más para caminar. Caminó después de salir de la universidad, a la derecha, sí, a la derecha, luego a la izquierda, en la próxima esquina dobló nuevamente; caminó unas cuantas cuadras más y llegó al lugar de siempre. Se sentó esperando a que la gente llegara. Miró la luna, inhaló varias veces el olor a café que se filtraba por el aire, abrazó su cuerpo tratando de controlar que sus vellos se erizaran con la gélida brisa novembrina, aquella que constantemente le recordaba que Diciembre sería como los últimos dos años, un mes para torturarse y recordar. K cerró los ojos en el momento en que aspiraba aquel perfume que conocía casi tan bien, alzó la vista y vio una silueta, la esbelta figura, el salvaje cabello, los ojos oscuros, la piel arrebolada, la estatura promedio, y la sonrisa que lo inquietó por un momento: no, ella no le estaba sonriendo a él.
W esperó a que aquel amigo se acercara, aceptó la cerveza que le ofreció y se acomodó en una mesa en el andén de la calle. Agitó su cabello como solía hacerlo, mientras que su mirada se encontraba con el chico que la veía a unos cuantos metros de donde se encontraba. Ojos claros, musculatura proporcionada, cabello castaño, despeinado, lentes, barba insipiente, y un pícaro brillo en sus ojos, aquel chico no era su tipo. Uno, dos, tres minutos pasaron antes de que ella desviara su mirada, tomara su bolso, se levantara y dejara hablando solo a su acompañante. K observó a la chica irse mientras sacaba un cigarrillo de su bolsillo y lo encendía. Ella desapareció como el humo que se perdía en el viento de la noche. K sonrió, W sonrió, pero al poco tiempo ninguno de los dos se acordaba de aquel extraño que les dio un pinchazo de nosequé a su vida por tres minutos.
Etiquetas: K, Maullos en el silencio, Pasiones desenfrenadas, W
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Gatos nocturnos sobre el tejado abrió sus puertas el 1 de Agosto de 2012.
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